Segway Plaza Mayor

Un domingo de segway en Madrid

Amanece con un cielo soleado que invita a levantarse de la cama y salir de la habitación de hotel con rapidez. Estamos en Madrid, hemos venido a pasar un fin de semana y nos apetece improvisar. Un domingo en la ciudad es un plan asegurado de diversión y buenas vibraciones, puesto que la capital no abandona a nadie ni siquiera en domingo. El centro de la ciudad, por ejemplo, es un claro reflejo de que la vida en Madrid no entiende de días de la semana.

La ciudad ofrece una buena combinación de opciones de transporte público, desde metro hasta autobuses. ¿Pero por qué no probar algo distinto? Nos habían hablado muy bien del servicio proporcionado por segwaytrip.com, con disponibilidad de opción de alquilar estos vehículos durante unas horas para movernos tranquilamente por la ciudad. También hay tour/s, pero no es eso precisamente lo que nos está pidiendo hoy la capital.

Alquilar un segway

Alquilar uno de estos vehículos es mucho más fácil de lo que podríamos imaginar, un par de toques en la pantalla del móvil y estamos en el número 2 de la Plaza de San Miguel recogiéndolos. A partir de ahí lo tenemos claro: la ciudad es nuestra y tenemos varias horas de transporte para que seamos los turistas motorizados más modernos de la ciudad.

La decisión está tomada: nos vamos al centro, a cruzarnos con los madrileños, con la música en la calle, los tenderetes callejeros y con los bares donde sirven los platos más clásicos de esta parte de la ciudad, como los inimitables bocadillos de calamares. Ni siquiera el rastro, por el que pasan miles de personas cada domingo, nos atemoriza, porque tenemos un método de transporte fácil y flexible con el que pasar por cualquier lugar. La capital se pone en nuestras manos para que la recorramos con libertad.

Vemos algunas de las calles más antiguas de la ciudad y respiramos la historia que destilan sus edificios, en los que se aprecia claramente la magia de la ciudad. Volvemos a la Puerta del Sol y nos dejamos iluminar por ese lugar que estamos acostumbrados a ver en televisión a tiempo para las campanadas de final de año.

Estamos en Madrid y lo sentimos. Pasamos por la representativa calle Arenal, nos damos un subidón de azúcar en la Chocolatería San Ginés, una de las más famosas de Madrid, y llegamos a la Catedral de la Almudena. Fotos, fotos y más fotos entre amigos, también algún selfie, siempre posando junto a nuestro segway al que debemos agradecerle no habernos cansado. La experiencia ha sido espectacular, y repetiremos.

 

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