Madrid Segway Tours y ocio

Segway en Madrid

Cuando abrí los ojos, el sol inundaba la habitación. Y enseguida lo pensé. ¡Hoy probaré a andar en segway en Madrid! Hoy es el día!. Eso que he estado deseando y nunca llega el momento.

Me levanté rápidamente, busqué mi móvil, y envié un wassup a Manuel: “¿hacemos un tour en segway?” Del otro lado no tardó en llegar la respuesta: “ok man!”

Nos encontramos en el centro de Madrid. Yo ya había concertado una cita para hacer un sightseeing tour a las 11 de la mañana con Segway Trip. Me dijeron en la empresa que tratara de ser puntual, ya que ellos empezaban con un pequeño cursillo de entrenamiento en el segway, para luego hacer la ruta por Madrid.

Cuando llegamos al lugar con Manuel, ya había un grupo de turistas que también se habían apuntado. Todos muy contentos y rozagantes y dispuestos a pasar un buen rato. El guía nos empezó a explicar el funcionamiento del segway y nos animó a subirnos y sentirlo.

Madrid Segway Tours y ocio
Nos dijo que la gracia del segway está en el equilibrio, que tiene un giroscopio igual que el de un helicóptero. Asique nos dijo que estuviéramos tranquilos que el aparato es muy estable, por lo tanto es muy dificil de tumbar.

Acto seguido nos explicó el funcionamiento. Parados en el segway aprendimos que si poníamos el peso por delante del eje vertical, el segway avanzaba, y si lo poníamos por detrás, el segway retrocedía. Como lo mostraba el guía parecía facilísimo!!!! Para girar había que torcer el manillar.

Otra cosa que nos explicaron es que la seguridad en los tours era súper importante. Por lo tanto nos contó algunas cosas a tener en cuenta: que al segway no le gusta ir para atrás, ya que al no tener retrovisor, sabe que puede chocar con alguien. Entonces que si uno va mucho para atrás o muy rápido, el segway se para. Y otra cosa que teníamos que recordar era mantener las distancias de seguridad con otros segways y con todo lo que nos encontráramos a nuestro paso.

¡A esas alturas, yo ya estaba impaciente por salir a la pista! Todo me decía que sería un gran día.
Y por suerte en ese momento Carles, el guía, dijo: Ok chicos, vamos a ello!
Cada uno subió a su segway empezamos a deslizarnos suavemente. Por suerte sentía la atenta mirada de Carles detrás, cuidándonos como a sus polluelos.

Ibamos saliendo de Plaza Ópera y veía con orgullo que toda la gente se daba vuelta y nos miraba!! Empezaba a sentirme protagonista! Debo recordar comentarle a mi jefe que si quiere hacer publicidad para la empresa, aproveche este dispositivo. Ya que atrae la mirada de todos!

Segway tours en Madrid
Total, que me encantaba esa sensación de aprender algo nuevo y sentir el aire fresco en la cara. Aunque al principio iba un poco temeroso y me sentía inseguro, poco a poco fui adquiriendo seguridad y comencé a ir más rápido. Realmente lo estaba haciendo!! Descrubrí que esto de aprender a manejar un segway era una buena forma de ganar seguridad en uno mismo. Ahora entiendo porqué lo usan para actividades de coaching y teambuilding en las empresas!
Fue así como llegamos al Palacio Real, un sitio perfecto para practicar a nuestro aire, en la enorme explanada que hay frente a la Catedral de la Almudena. Aquí el guía nos contó que que el Palacio de Oriente es el más grande de Europa, cosa que desconocía; como también que tiene unas 3000 habitaciones!.

Después de demostrar lo aprendido y sacarnos varias fotos, nos encaminamos hacia la Plaza de España. Ya para ese momento me sentía un experto, aunque aún no llegaba al nivel del guía, quien se veia como si el segway formara parte de su propio cuerpo. En la Plaza nos enteramos de que los dos edificios más importantes, la Torre Madrid y el Edificio España fueron construidos por los hermanos Otamendi Machimbarrena y forman parte del skyline de la ciudad.

La Plaza rebozaba de turistas japoneses sacándose fotos, asique decidimos seguir nuestro camino y llegamos fianlmente al Templo de Debod. Lugar con auténtica magia. Allí nos apeamos del segway un momento y Carles nos contó la historia del templo, que fue un regalo del gobierno egipcio al español por haberlo ayudado en el salvamento de los templos de Nubia, cuando se construyó la presa de Asuán.

Volvimos a subirnos a nuestros vehículos y seguimos disfrutando de esa sensación única. La de estar flotando a 20 cm del suelo mientras nos llenábamos los ojos de unas vistas únicas de Madrid.

El sol calentando mi cuerpo era una sensación tan placentera que hubiese querido que durara para siempre! Pero ya se sabe que lo bueno siempre acaba antes de lo que a uno le gustaría. Seguimos recorriendo varios sitios que no hay que perderse en Madrid y cuando volvimos a nuestro meeting point sentía que dominaba yo al segway y no al contrario.

Caminando con Manuel por la ciudad un rato después, me alegré cuando él me dijo, como quien no quiere la cosa: “¿Y si la semana que viene hacemos el Segway Tour Madrid Río?…” Me encantó que le hubiese molado tanto y por supuesto que le dije: “Vale, voy reservando…”

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